Diálogo comunitario en la parroquia Alluriquín
En Alluriquín compartí un espacio de diálogo con quienes viven y construyen la parroquia, y agradecí la cercanía con que me recibieron.


Alluriquín me recibió con cariño y agradezco a las personas que hicieron posible la visita. En la parroquia compartí un espacio de diálogo con quienes viven y construyen el sector cada día. Escucharles de cerca fue la manera de acercarme a su realidad y reconocer su trabajo cotidiano.
Valoro el tiempo que compartimos y la confianza con la que me recibieron. Las voces de una parroquia merecen ser escuchadas desde su propia experiencia. Gracias, Alluriquín, por abrirme este espacio de conversación y por permitirme compartir una jornada con su comunidad.